sábado, 30 de enero de 2010

La buona vita in stile fiorentino

Florencia puede ser un feudo comunista, pero sus ciudadanos nunca han desdeñado el placer, algo bastante común en la izquierda europea del norte. Una visita a los bares del bohemio barrio de Oltrarno evidencia un estilo personal que, aunque modesto, parece ser un derecho universal florentino.
Asmismo, los residentes de todas las convicciones políticas coinciden al considerar una gran comida como un rasgo propio de la buena vida. Es el núcleo de casi todas las relaciones sociales, e incluso cuando no se come se charla de comida. Sobre qué forno (panadería) tiene el mejor pan, el verdulero que vende cebollas pasadaso los restaurantes que no han sido arruinados por los turistas. Una comida en casa sigue siendo el preámbulo de una noche fuera, incluso para los jóvenes. No porque los precios de los restaurantes estén por encima de los sueldos, sino porque piensan que normalmente se come mejor. Y es más agradable.
Puesto que el centro es tan pequeño, los florentinos se tropiezan constantemente con sus amigos. Una noche fuera de casa puede transcurrir en la piazza vecina donde no hay que pagar para entrar. Y los planes nocturnos suelen contener menos alcohol y más conversación. La polémica, ya sea sobre Trotsky o las trufas, es un deporte local.
Escaparse de Florencia es el colofón de la buena vida florentina. El calor estival es opresivo y la ciudad se dirige en masa a la costa mediterránea. Si un florentino no tiene casa en la campiña toscana, seguramente la tendrá un amigo. De hecho, las frecuentes relaciones en ciudad y campo han estado presentes por los menos desde el Renacimiento.
¿Es dura la vida para un florentino? Ellos así lo afirman. Y tienen sus razones. Los alquileres se han disparado en los últimos años, pero no los sueldos. Los proyectos públicos, como las nuevas líneas de tranvía, siempre se retrasan interminablemente en medio de controversias. Hay quejas sobre corrupción a los más altos niveles, aunque un florentino rápidamente se distingue como más civilizado que alguien de Nápoles o Palermo.
Ocho millones de turistas crean puestos de trabajo y dinero, pero todo el mundo dice que gastan demasiado poco, que la mayoría vienen a pasar una tarde. Y, por supuesto, atascan las calles o ponen a prueba las infraestructuras.
A la vez, los florentinos no querrían mudarse. Como la mayoría de italianos, se identifican más con su ciudad y su región que con su nación.

Una boccata di piacere

Hincar el diente a la carne más famosa de la ciudad es una de las cosas imprescindibles que un turista no puede perderse cuando visita Florencia. Grueso, sanguinoliento y delicioso, el bistecca alla fiorentina (corte del bajo lomo con hueso) es la joya de la corona de la cocina de la zona.
Como en muchos platos toscanos, se utilizan pocos ingredientes y la preparación es simple, con el fin de que la carne se deguste al natural. El corte se asa sobre brasas de madera, preferiblemente roble u olivo, incandescentes pero sin llama. La sal y la pimienta, los únicos ingredientes adicionales, se añaden al final.
El único secreto de este exquisito plato es la ternera, ya que un auténtico bistecca debe proceder de la valorada especie Chianina. El resultado es un buen pedazo de placer, crujiente por fuera y suculentamente carmesí en el interior, con un hueso en forma de T que aporta sabor.
Un par de consejos. Conviene saltarse el almuerzo o, si no, compartir el bistecca, ya que es un plato suculento. También hay que tener en cuenta que si mide 5 cm de grosor y no llega a 1,2 kg, es un engaño. El precio del manjar es bastante elevado. Muchos restaurantes lo ofrecen por 30 o 40 euros, aunque quizás conviene gastarse un poco más para asegurarse la calidad.

Mordere la carne più famosa città è una delle cose essenziali che un turista non può mancare durante la visita a Firenze. Di spessore, cruente e deliziosa, la bistecca alla fiorentina (il taglio inferiore della schiena ossa) è il gioiello della corona della cucina della zona.
Come molti piatti della cucina toscana, pochi ingredienti vengono utilizzati e la preparazione è semplice, in modo che il sapore di carne naturale. Il taglio arrostito sulla brace di legno, preferibilmente di quercia o il bagliore di oliva senza fiamma. Sale e pepe, gli unici ingredienti aggiuntivi vengono aggiunti alla fine.

L'unico segreto di questo delizioso piatto è le carne bovine, perché una vera bistecca devono precedere delle valutati specie Chianina. Il risultato è un buon pezzo di piacere, croccante fuori e succulente cremisi con un osso in forma di T che aggiunge sapore.
Un paio di consigli. Dovrebbero saltare il pranzo, o se non, condividono la bistecca, perché è un piatto succulento. Dobbiamo anche tenere a mente che se le misure di 5 cm di spessore ed è inferiore a 1,2 kg, è un inganno. Il prezzo del piatto è piuttosto elevato. Molti ristoranti offrono per 30 o 40 euro, ma forse dovrebbe spendere un po 'di più per garantire la qualità.

viernes, 29 de enero de 2010

Il Mercato di San Lorenzo

Cinco y media de la mañana. La oscuridad y el gélido aire de madrugada bañan las calles florentinas. Algunos jóvenes, aun borrachos, regresan a sus casas después de una larga noche de fiesta, cantando y gritando, como queriendo evitar el nuevo día. Mientras, los madrugadores mercaderes del Mercato de San Lorenzo acarrean sus carros, que en unas horas se convertirán en vistosos puestos repletos de artesanía clásica florentina, pieles y otro tipo de productos. Acuden puntuales todos los días a su cita con la ciudad, ya que su supervivencia depende de eso.
A partir de las nueve y media de la mañana los alrededores de la Basílica di San Lorenzo y del Mercato Centrale se convierten en uno de los puntos comerciales más importantes de la ciudad, donde turistas y comerciantes regatean por conseguir el mejor precio. A gritos de ‘Ciao, bella!’, ‘Buon giorno!’ o ‘Sconto per te’ intentan atraer la atención de los visitantes, que aturdidos por el bullicio se dejan cautivar por todo tipo de souvenirs, a menudo de dudosa calidad. Exprimen hasta la última gota de todo aquello que tiene que ver con Florencia y lo convierten en productos; desde llaveros de Pinocho hasta calzoncillos con la imagen estampada de la entrepierna de David.
Después de una larga jornada laboral, a partir de las siete y media los maestros del regateo empiezan a guardar sus mercancías. El día ha acabado y los carros se vuelven lentamente a sus almacenes.
Las calles de San Lorenzo quedan otra vez vacías y silenciosas.

martes, 26 de enero de 2010

Il caffè della città


Un café simboliza una pausa en el camino, un momento sabroso que nos regalamos a nosotros mismos. Con una taza de café en la mano charlamos, escuchamos, reímos, nos emocionamos, nos confesamos o simplemente, nos absorbemos en nuestros propios pensamientos. Como el café mismo, las cafeterías de Florencia son lugares espumosos, enérgicos y llenos de matices. No tardé mucho en darme cuenta que, al igual que en Barcelona, son puntos de reunión y socialización importantes donde se desarrolla la vida de la ciudad, o tan solo se ve pasar como un espectador ajeno a todo lo que le rodea. Se puede tomar el café de dos maneras. Con los lugareños, de pie entre el bullicio, donde los precios son bajos y el servicio, enérgico. Cuando llega el espresso, se añade el azúcar, se remueve para enfriarlo y luego se toma de un trago o dos antes de salir. O bien, se puede pasar una hora o dos con la misma bebida en la mesa. Yo, sin duda, me quedo con la segunda opción.

La bohemia y animada librería-café La Cité es donde me regalo esa pausa con aroma tan intenso. Fundada por un colectivo de jóvenes intelectuales florentinos, es toda una institución de la vida de Oltrarno que combina cafetería, librería y centro cultural. Ofrece una amplia variedad de actividades culturales cada noche que incluyen sesiones de jazz, recitales literarios, clases de tango, teatro, danza y música en directo. Rodeado de libros de diversas temáticas, uno se puede tomar uno de los mejores capuchinos de la ciudad mientras lee en el tranquilo altillo.


Un caffè simboleggia una pausa nel percorso, di un delizioso momento che noi diamo a noi stessi. Con una tazza di caffè in mano parliamo, ascoltiamo, ridiamo, siamo stati entusiasti, ci confessiamo, o semplicemente ci assorbiamo nei nostri pensieri. Come il caffè stesso, le caffetterie di Firenze sono luoghi frizzante, energico e fortemente sfumato. Non ci volle molto a capire che, come a Barcellona, sono punti di incontro e di socializzazione importanti dove si sviluppa la vita della città, o semplicemente si puó vedere passare come uno spettatore alieno di tutto intorno a lui.

Si può bere il caffè in due modi. Con la gente del posto, in piedi in mezzo al trambusto, dove i prezzi sono bassi e il servizio è vivace. Quando è espresso, si aggiunge lo zucchero, mescolare per raffreddare e poi prendere un sorso o due prima della partenza. In alternativa, è possibile trascorrere una o due ore con la stessa bevanda a tavola. Io, senza dubbio, io scelgo la seconda opzione.

La bohemia e vivace libreria-café La Cité è dove mi dono quella pausa con sapore così intenso. Fondata da un gruppo di giovani intellettuali fiorentini, è un’istituzione della vita di Oltrarno che combina caffetteria, libreria e centro culturale. Offre una grande varietà di attività culturali ogni notte tra cui sessioni di jazz, letture, lezioni di tango, teatro, danza e musica dal vivo. Circondato da libri su vari argomenti, si può prendere uno dei cappuccini migliori della città durante la lettura in soffitta tranquilla.

lunes, 25 de enero de 2010

Una passeggiata a Fiesole

Antes que Florencia, estaba Fiesole. Hoy, sus incomparables vistas son compartidas por las élites locales en los palacios de la colina y por los excursionistas llegados de Florencia. Fue territorio etrusco durante 400 años, hasta que los romanos se hicieron con su territorio en el siglo III a.C. Los restos de ambas civilizaciones todavía son muy evidentes.

Sus vistas han convertido Fiesole en un lugar estratégico, tanto para los antiguos guerreros como para los excursionistas actuales. El mejor momento para visitar la ciudad es a la hora del crepúsculo, cuando el sol baña Florencia y las montañas, tiñéndolas de colores dorados y rosados de postal.

Desde Piazza Mino da Fiesole, la plaza principal del pueblo, dando un corto y escarpado paseo hasta Via San Francesco, se obtienen asombrosas panorámicas. Florencia queda atrás, coronada por la cúpula de Brunelleschi. Las terrazas bordeadas de árboles son ideales para hacer un picnic o, simplemente, detenerse a observar las fabulosas vistas. Hacia arriba encontramos un par de iglesias destacables. El sencillo exterior de Sant’Alessandro oculta exposiciones de arte contemporáneo en su interior, así como las sensuales columnas de marmorino cipollino (mármol de cebolla) del interior.

En la plaza principal, la catedral románica es prácticamente la única edificación que se conservó cuando los florentinos tomaron el poder en 1125. Para conocer la Fiesole romana, el Area Archeologica está a la vuelta de la esquina. Lo más impresionante es el antiguo anfiteatro, en el que hay que pagar entrada para acceder. El entorno y las imponentes vistas del valle con granjas y olivos hacia las colinas de los Apeninos merecen la pena. Se puede pasear por los restos de los baños romanos y el pequeño museo, que abarca desde la Edad de Bronce a los periodos romanos.

La entrada al Area Archeologica comprende el Museo Bandini, con una colección de arte toscano de los siglos XIII a XV, entre el que destaca la famosa Anunciación de Taddeo Gaddi.

El tercer domingo de cada mes se organiza un mercado de artesanía en Piazza Mino de Fiesole, en donde se pueden encontrar desde originales máscaras venecianas hasta jabones hechos a mano.



Prima di Firenze, Fiesole è stato. Oggi, proprio punto di vista incomparabile sono condivise dalle élites locali nei palazzi del colle e da turisti che arrivano a Firenze. E 'stato territorio etrusco per 400 anni, fino a quando i Romani hanno sul loro territorio nel terzo secolo aC I resti di due civiltà sono ancora molto evidenti.

I suoi paessagi sono diventati un luogo strategico in Fiesole, sia per vecchi guerrieri, come per gli escursionisti di oggi. Il periodo migliore per visitare è al tramonto quando il sole bagna le montagne di Firenze.

Da Piazza Mino da Fiesole, la piazza principale della città, dando una breve passeggiata fino ripida Via San Francesco, si ottiene una magnifica vista. Firenze lasciati alle spalle, coronata dalla cupola di Brunelleschi. Il terraze con arboli sono l'ideale per un pic-nic o semplicemente fermarsi a vedere il punto di vista favolosa.

Verso l'alto si trova un paio di chiese notevoli. L’esterno semplice di Sant'Alessandro nascosti esposizioni d'arte contemporanea all’interno e il sensuale cipollino marmorino colonne al suo interno.

Nella piazza principale, la cattedrale romanica è praticamente l'unico edificio che è stato conservato, quando i Fiorentini presero il potere nel 1125. Per l'Area Archeologica Fiesole romana è proprio dietro l'angolo. Più impressionante è l'antico anfiteatro, che deve essere pagato biglietto per l'ingresso. L'ambiente e la vista mozzafiato della valle con le aziende agricole e oliveti sulle colline dell'Appennino saranno ricompensate. Si può passeggiare tra i resti delle terme romane e il piccolo museo, che vanno dall'età del Bronzo al periodo romano.

L'ingresso alla zona archeologica comprende Museo Bandini, con una collezione di arte toscana del XIII al XV secolo, tra i quali spicca la celebre Annunciazione di Taddeo Gaddi.

La terza Domenica di ogni mese, é organizzato un mercato dell'artigianato in Piazza Mino da Fiesole, dove si può trovare di tutto, dai originali maschere veneziane di saponi artigianali.


sábado, 23 de enero de 2010

Calma di San Miniato al Monte

A veces es necesario alejarse de lo que nos rodea para pensar con claridad; tomar distancia y ver las cosas desde otros ángulos. A veces, lo más sensato es subir al punto más alto, donde no hallan fronteras que frenen nuestra visión. Es por eso que hoy me encuentro en la Basílica de San Miniato al Monte, la iglesia más antigua y deliciosa de Florencia, que se alza en uno de los lugares más elevados de la ciudad. El ascenso por caminos sinuosos y senderos de piedra van a parar a este privilegiado lugar, uno de los mejores ejemplos del románico en toda la Toscana. Desde allí se pueden apreciar los tejados rojizos de la ciudad, coronados por la serena cúpula de Brunelleschi. La luz anaranjada del atardecer que se esconde por las colinas dota de un color especial a la extensión de la campiña toscana, situada a la izquierda, adornada por huertos en flor y olivares. El cementerio, donde se encuentra enterrado Carlo Collodi, el autor de Pinocho, inunda la explanada de una calma que aturde.
La geométrica fachada de mármol blanco y verde construida en 1090 parece vigilar desde arriba la ciudad. El águila que corona la entrada principal era el símbolo de la corporación de mercaderes de lana (Arte di Camala) que financió la iglesia y se encargó de su mantenimiento hasta 1288. Lo que actualmente se puede ver pertenece a la reforma de Brunelleschi, el cual mantiene la identidad medieval toscana en su obra. Su interior, oscuro y misterioso, guarda mosaicos de estilo bizantino, suelos enlosados con bellos dibujos, frescos de Agnolo Gaddi, esculturas de terracota de Luca della Robbia y una capilla independiente de Michelozzo. Lo que más llama la atención de la basílica son sus tres plantas que crean un juego geométrico perfecto. Pero lo que la convierte definitivamente en un lugar mágico es el canto gregoriano de los monjes que emerge desde la cripta cada día a partir de las 16:30. Resulta maravilloso ir descubriendo sus secretos, sus formas y sus símbolos bajo el canto grave de los monjes.
A la salida, bajo la oscuridad temprana del invierno, me espera Florencia iluminada. La calma está aún más calmada. Y la noche ha borrado todas las fronteras. A veces es necesario subir al punto más alto.

miércoles, 20 de enero de 2010

Città vivace o santificato museo?

Florencia plantea una duda al viajero exigente: ¿es una ciudad viva o un museo santificado? En ambos casos la respuesta es afirmativa.

Según la UNESCO, Florencia cuenta con la mayor concentración de obras de arte famosas en el mundo. Símbolos como el David o El Nacimiento de Venus atraen a visitantes cada año.

Además de los itinerarios turísticos, la ciudad cuenta con muchos negocios, continúa siendo una capital regional industrializada y es una pequeña potencia de la moda, en la que Milán compra sus pieles y tejidos.

Arte y comercio, lugareños y visitantes, pasado y presente, la agitación izquierdista y el refinamiento burgués conviven y se relacionan en las estrechas calles de la ciudad produciendo una curiosa simbiosis que caracteriza a la capital toscana.

Paseando por los empedrados de Florencia se tiene la sensación de estar en el interior de una pintura renacentista. Todo parece detenido en el tiempo, tal y como era en 1550. A causa de la decadencia de las fortunas florentinas a partir de 1500, la ciudad carecía de medios para expandirse o rehabilitarse, por lo que el núcleo histórico se asemeja al que conoció Miguel Ángel.

Yo llegué a Florencia hace cuatro meses, atraída por la magia de esta ciudad. A pesar de todo este tiempo, aún sigo descubriendo cosas nuevas, aunque sea la manera en que un edificio va cambiando según la época del año o bajo una luz diferente. Para mí, ninguna otra ciudad italiana posee tal densidad de arte y arquitectura sobresalientes como Florencia. Resulta curioso que el estancamiento y la decadencia que vivió tras el Renacimiento, sin dinero para derribar lo antiguo y hacer hueco para lo nuevo, sea la causa de que se haya conservado tan bien.


Firenze solleva una questione del viaggiatore: È una città vivace o un santificato museo? In entrambi i casi la risposta è sì.

Secondo l'UNESCO, Firenze ha la più alta concentrazione di opere d'arte famosa nel mondo. Simboli come David o La Nascita di Venere attirano visitatori ogni anno.

Oltre alle rotte turistiche, la città ha molte negozi, rimane una capitale regionale industrializzati è una piccola potenza della moda, in cui a Milano acquista le loro pelli e tessuti.

Arte e commercio, abitanti e visitatori, passati e presenti, l'agitazione della sinistra e borghese raffinatezza coesistono e interagiscono nelle strette vie della città, produzione di una curiosa simbiosi che caratterizza il capoluogo toscano.

Passeggiando per le vie lastricate di Firenze si ha la sensazione di essere all'interno di un dipinto rinascimentale. Tutto sembra congelato nel tempo, come è stato nel 1550. A causa del declino delle fortune di Firenze dal 1500, la città non poteva permettersi di espandere o riabilitare, in quanto il nucleo storico è simile a quella di Michelangelo incontrato.

Sono arrivata a Firenze quattro mesi fa, attratta dalla magia di questa città. Nonostante tutto questo tempo, sto ancora scoprendo cose nuove, anche il modo in cui un edificio sta cambiando secondo la stagione dell’anno o in una luce diversa. Per me, nessun altra città italiana ha una densità di arte in sospeso e l'architettura come Firenze. È curioso che la stagnazione e il declino che ha vissuto dopo il Rinascimento, senza soldi per demolire il vecchio e fare spazio per il nuovo, è la causa del quale è stata preservata così bene.




martes, 19 de enero de 2010

Benvenuti a Firenze

Florencia atrapa cada año a miles de turistas, que pasean por sus calles maravillados por el arte, la historia y los paisajes que ofrece la capital de la Toscana. La cuna del Renacimiento, hogar y lugar de inspiración de grandes artistas como Micheangelo, Brunelleschi, Leonardo da Vinci o Botticelli no deja de sorprender a sus visitantes, que observan asombrados cada rincón de la ciudad.
Desde este blog recorreremos los rincones más bucólicos de Florencia, conoceremos su historia y descubriremos los secretos y curiosidades que esconde la ciudad.
Benvenuti a Firenze!

Firenze trappole ogni anno migliaia di turisti che percorrono le sue strade stupito per l'arte, storia e paesaggio offerto dalla capitale della Toscana. La culla del Rinascimento, la casa e luogo di ispirazione per grandi artisti come Micheangelo, Brunelleschi, Leonardo da Vinci e Botticelli sorprende i suoi visitatori, che guardano stupiti ogni angolo della città.
Da questo blog si recherà in visita negli più bucolici posti di Firenze, conosce la sua storia e scoprire i segreti e le curiosità che nasconde la città.
Benvenuti a Firenze!